Dirección de obra

Que lo que se construye sea lo que se proyectó

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Qué hace realmente un director de obra

Hay una confusión frecuente que cuesta cara: creer que quien dibujó los planos y quien construye alcanzan para que la obra salga bien. Falta un tercer rol, y es el que más se resigna cuando se busca ahorrar.

La dirección de obra es la función técnica que verifica que lo ejecutado coincida con lo proyectado, que los materiales sean los especificados y no equivalentes más baratos, que las etapas se aprueben antes de taparse, y que los avances que se certifican y se pagan sean los avances que efectivamente existen.

Es, en los hechos, la única figura en la obra cuyo interés está alineado con el tuyo. El proyectista ya cobró. El ejecutor cobra por avanzar. El director cobra por controlar. Cuando esa función no existe o la ejerce la misma empresa que construye sin ningún tipo de registro, el control desaparece y aparece la discusión.

Lo que se tapa no se vuelve a ver

En una obra hay decenas de momentos irreversibles. La armadura de una fundación antes del hormigonado. Las cañerías embutidas antes del revoque. La aislación de la cubierta antes de la terminación. El aislante hidrófugo de un muro antes del revestimiento.

Cada uno de esos momentos es una oportunidad de verificar que dura horas, y después se cierra. Un error en la armadura detectado antes de hormigonar se corrige en una mañana. El mismo error detectado dos años después, cuando aparece la fisura, implica demoler.

La dirección de obra existe para estar en esos momentos. No para pasar todos los días a mirar cómo levantan paredes, sino para estar presente cuando se toma una decisión que después no se puede revisar sin romper.

Estructura en ejecución con dirección técnica

Qué controlamos

Replanteo

Verificación de niveles, ejes y retiros contra el proyecto y contra el plano de mensura.

Estructura

Control de armaduras, encofrados y calidad del hormigón antes de cada colado.

Instalaciones

Verificación de sanitarias, eléctricas y gas antes de que se embutan y se tapen.

Aislaciones

Control de hidrófugos, aislación térmica y resolución de puentes térmicos.

Certificación

Medición del avance real antes de autorizar cada pago. Se paga lo que está hecho.

Registro

Documentación fotográfica y de actuaciones, para que las decisiones queden asentadas.

Cuándo tiene sentido contratar solo la dirección

No todas las obras necesitan que la misma empresa proyecte, dirija y ejecute. Hay situaciones donde contratar únicamente la dirección técnica es la decisión correcta.

Si ya tenés un proyecto hecho y una empresa constructora elegida, pero necesitás que alguien verifique técnicamente lo que se ejecuta. Si estás construyendo por administración y necesitás control profesional sobre los gremios. Si una obra se te complicó y necesitás un diagnóstico independiente de en qué estado está realmente.

También tomamos direcciones de obras que otro empezó. En esos casos el primer trabajo es un relevamiento del estado real y de lo que quedó mal resuelto, para saber desde dónde se parte. No siempre son noticias cómodas, pero es preferible tenerlas antes de seguir invirtiendo.

Detalle de terminación en madera

Nuestro punto de partida

Dirigimos obras en el Alto Valle desde 1992, incluyendo obra pública hospitalaria, donde los estándares de control y de documentación son considerablemente más exigentes que en vivienda privada.

Ese estándar es el que aplicamos también cuando la obra es una casa. No porque haga falta la misma burocracia, sino porque el criterio de verificar antes de tapar es el mismo, cambie o no el tamaño de la obra.

Si querés que la misma empresa se haga cargo del proyecto, la dirección y la ejecución, eso está en Ejecución integral.

Señales de que tu obra necesita dirección técnica ya

Si estás construyendo sin dirección y aparece alguna de estas situaciones, conviene incorporarla antes de seguir avanzando.

Te piden pagos que no coinciden con lo que ves. El avance físico y el avance certificado se despegaron y no tenés cómo medirlo.

Aparecieron adicionales sin explicación técnica. Todo adicional legítimo tiene una causa que se puede explicar y documentar. Si la explicación es solo que subió el material, falta información.

Se cambiaron materiales sin avisarte. Sustituir un especificado por un equivalente puede ser razonable, pero es una decisión técnica que tiene que quedar registrada.

Hay fisuras, humedades o desniveles y nadie se hace cargo. Sin un registro de ejecución es muy difícil determinar el origen, y esa ambigüedad siempre juega en contra del dueño.

La obra se frenó y no sabés en qué estado quedó. Antes de contratar a alguien para continuarla hace falta un relevamiento del estado real.

Cómo se contrata

La dirección de obra se contrata por obra, con un alcance definido: qué etapas se verifican, con qué frecuencia se visita, qué se documenta y cómo se certifican los avances. Ese alcance se escribe antes de empezar.

Si la obra ya está en marcha, el primer paso es siempre un relevamiento del estado actual. No tiene sentido asumir la responsabilidad técnica de una ejecución sin saber qué se hizo antes y cómo.

Para conversarlo, escribinos por WhatsApp al 299 408-7407 o a gjconstructora92@gmail.com.

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